científica y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Revisado por el equipo
editorial · última actualización: agosto de 2026.
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En resumen
- «Magnetoterapia» agrupa cosas muy distintas: los campos electromagnéticos
pulsados (PEMF) de uso clínico, los imanes estáticos comerciales
(pulseras, plantillas) y el biomagnetismo o «par biomagnético». - Solo la PEMF tiene evidencia, y muy acotada: dispositivos médicos
autorizados por la FDA para fracturas que no consolidan (pseudoartrosis). - Los imanes estáticos no superan al placebo para el dolor, según el
informe oficial del Ministerio de Sanidad de España (Avalia-t, 2020). - No hay evidencia de que sirva para el cáncer ni para dejar de
fumar; el biomagnetismo está clasificado como pseudoterapia.
¿Qué es la magnetoterapia?
La magnetoterapia es el uso de campos magnéticos con una supuesta finalidad terapéutica.
Bajo ese mismo nombre conviven, sin embargo, técnicas que no tienen nada que ver entre sí en
cuanto a respaldo científico. Distinguirlas es lo más importante de esta página, porque de ello
depende que la información sea útil y no engañosa.
Los tres conceptos que no debes confundir
| Concepto | Qué es | ¿Qué dice la evidencia? |
|---|---|---|
| PEMF (magnetoterapia pulsada) | Dispositivos médicos que generan campos electromagnéticos pulsados, de uso clínico prescrito. |
Evidencia acotada: autorización de la FDA para fracturas no consolidadas (pseudoartrosis). En artrosis, una revisión Cochrane (2013) halló un beneficio moderado en el dolor, no en la función. |
| Imanes estáticos | Productos de venta libre: pulseras, plantillas, muñequeras con imanes permanentes. | El informe oficial español (Avalia-t, 2020) concluye que no son eficaces por encima del placebo para el dolor de ninguna causa. |
| Biomagnetismo / «par biomagnético» | Técnica alternativa que sitúa imanes en pares de puntos del cuerpo con supuestos fines diagnósticos y curativos. |
Clasificada como pseudoterapia por el Ministerio de Sanidad (2011) y recogida como tal por la AECC (2019). Sin evidencia científica. |
¿Para qué hay evidencia (con matices)?
El respaldo más sólido y antiguo de la magnetoterapia pulsada (PEMF) está en la
consolidación de fracturas que no sueldan. Existen dispositivos médicos con
autorización de la FDA de Estados Unidos para esa indicación concreta desde hace décadas; en
abril de 2026 la FDA reclasificó estos estimuladores óseos no invasivos a una categoría de menor
riesgo (Clase II) para las fracturas no consolidadas y como coadyuvante de la fusión vertebral.
Es importante subrayar dos cosas: se trata de dispositivos médicos de uso prescrito y
supervisado, no de productos de venta libre, y su indicación autorizada es muy
específica, no «el dolor» en general.
En el dolor por artrosis, una revisión sistemática Cochrane (2013) que reunió
9 ensayos y 636 participantes encontró un beneficio moderado sobre el dolor frente al
placebo (calidad de evidencia moderada), pero sin mejora significativa de la función
física. La guía clínica británica NICE (2022) no incluye la PEMF entre los tratamientos
que recomienda para la artrosis. Es decir: hay señales, pero no una recomendación clínica firme.
¿Para qué NO hay evidencia?
- Imanes estáticos para el dolor. El informe del Ministerio de Sanidad
español (Avalia-t, 2020), dedicado en exclusiva a esta técnica, concluye textualmente que
«la magnetoterapia estática no demuestra ser un tratamiento eficaz para el alivio del dolor
de cualquier etiología o tiempo de evolución». - Cáncer. No hay evidencia de que la magnetoterapia, los imanes o el
biomagnetismo traten el cáncer. Cancer Research UK y la Asociación Española Contra el Cáncer
lo desaconsejan expresamente y advierten del peligro de abandonar el tratamiento médico.
Lo explicamos en detalle aquí. - Dejar de fumar. No existe ningún estudio ni fuente oficial que respalde el
uso de imanes o biomagnetismo para el cese del tabaco. - Biomagnetismo / «par biomagnético». Sin evidencia; clasificado como
pseudoterapia. Más
información.
Seguridad y contraindicaciones
Según las revisiones disponibles, tanto los imanes estáticos como los dispositivos de PEMF se
consideran generalmente seguros a corto plazo, con efectos adversos leves y poco frecuentes (por
ejemplo, irritación de la piel en el punto de contacto). Aun así, el Centro Nacional de Salud
Complementaria e Integral de EE. UU. (NCCIH) señala precauciones importantes:
- Pueden interferir con marcapasos y bombas de insulina u otros implantes
electrónicos. - Los imanes pequeños deben mantenerse fuera del alcance de los niños por el
riesgo grave de ingestión. - No deben usarse para posponer una consulta médica ni sustituir un
tratamiento prescrito.
Cómo se regula en España
Un aparato de magnetoterapia con indicación terapéutica es, legalmente, un producto
sanitario: debe llevar marcado CE y estar bajo la vigilancia de la
Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), conforme al Real Decreto
1591/2009. Su publicidad está limitada por el Real Decreto 1907/1996, que prohíbe
atribuir a estos productos efectos preventivos o curativos sin respaldo científico
suficiente y, de forma expresa, publicitarlos como tratamiento del cáncer u otras enfermedades
graves. La propia AEMPS ha emitido avisos contra la venta fraudulenta de estos aparatos (2011) y
contra un modelo con marcado CE falso (2013).
Preguntas frecuentes
¿La magnetoterapia funciona de verdad?
Depende de qué se entienda por «magnetoterapia». La modalidad
pulsada (PEMF) tiene evidencia acotada para fracturas que no consolidan y señales moderadas en
el dolor de artrosis. Los imanes estáticos comerciales no superan al placebo según el informe
oficial español (Avalia-t, 2020).
¿Sirven las pulseras o plantillas magnéticas para el dolor?
No según la evidencia. El informe del Ministerio de Sanidad
(2020) concluye que los imanes estáticos no son eficaces para el dolor por encima del
placebo.
¿La magnetoterapia cura el cáncer?
No. No hay evidencia científica de que lo haga y los organismos
oncológicos lo desaconsejan. En España está prohibido por ley publicitar productos como cura
del cáncer. Abandonar el tratamiento médico por estas técnicas puede ser peligroso.
¿Tiene riesgos?
Los efectos adversos descritos son leves, pero puede interferir
con marcapasos y bombas de insulina, y los imanes pequeños son peligrosos si un niño los
ingiere. No debe usarse para retrasar la atención médica.
Fuentes
- Ministerio de Sanidad de España / Avalia-t. Eficacia y seguridad de la magnetoterapia
estática en el tratamiento del dolor (2020).
Ver informe (PDF). - Li S, et al. Electromagnetic fields for treating osteoarthritis. Cochrane Database
of Systematic Reviews (2013).
Ver revisión. - FDA (EE. UU.). Physical Medicine Devices; Reclassification of Non-Invasive Bone Growth
Stimulators. Federal Register (2026).
Ver orden. - NCCIH (NIH, EE. UU.). Magnets for Pain: What You Need To Know (2023).
Ver ficha. - Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Análisis de situación de las terapias
naturales (2011).
Ver documento (PDF). - AEMPS. Nota informativa sobre la venta a domicilio de aparatos de magnetoterapia (2011).
Ver nota. - BOE. Real Decreto 1907/1996 sobre publicidad con pretendida finalidad sanitaria.
Ver norma.